sábado, 1 de julio de 2017

HIRAM BARRIOS. LAPIDARIO. Antología del aforismo mexicano (1869-2014)

Lapidario
 Antología del aforismo mexicano (1869-2014)
Estudio y compilación de Hiram Barrios
FOEM, Fondo Editorial Estado de México
Colección Letras, Ensayo
México, 2014 
UNA ANTOLOGÍA EJEMPLAR

   La notable difusión del aforismo contemporáneo ha trazado un claro perfil intelectual del género breve y su evolución en el tiempo, pero no ha mitigado una de las carencias esenciales en torno a esta estrategia creadora: la ausencia de bibliografía crítica. Abundan los libros de autores inclinados al discurso paremiológico pero faltan análisis reveladores, que exploren con acierto las grietas conceptuales y los matices de la escritura hiperbreve. La antología Lapidario. Antología del aforismo mexicano (1869-2014) es una excepción. El enfoque supera cualquier localismo y es, por ello, una obra de lectura obligatoria. Su compilador, Hiram Barrios (México, D. F., 1963) es profesor de Arte y Literatura en el Instituto Tecnológico de Monterrey y en la creación literaria recorre sendas como la poesía, la traducción, el relato, el ensayo, el aforismo y la edición crítica. 
   En el proceso de análisis del aforismo la primera cuestión que se plantea es la indefinición terminológica. En esa búsqueda de la identidad en el devenir, Hiram Barrios hace un demorado seguimiento diacrónico del cordón umbilical que va gestado de forma explícita las cualidades del género y sus variaciones nominales. Los enunciados breves no son patrimonio monolítico de ninguna civilización concreta; su difusión en ámbitos geográficos alejados entre si proviene de su capacidad para integrar en sus contenidos normas sociológicas, referentes éticos y tradiciones orales que van enriqueciéndose en las secuencias generacionales. Desde Hipócrates, el aforismo busca un molde inicial que se fortalece en autores de la Grecia Clásica y de Roma hasta buscar en la edad Media una expresión individualizada. Cada identidad creadora va adentrándose en sustratos argumentales novedosos, en los que siempre resaltan los límites ambiguos y los trasvases entre pensamiento y literatura, entre ética y estética, prevaleciendo uno y otro según los enfoques particulares. Tan válidos son los aforismos éticos de los moralistas franceses como los fragmentos filosóficos de Nietzsche o Cioran…Es la etapa contemporánea la que más ha privilegiado el carácter subjetivo de su filosofía genérica. 
  La recopilación de aforistas integrados en Lapidario abarca un amplio paréntesis temporal cuya arterias principales se integran en apartados yuxtapuestos. El paso de amanecida se confoma con tres nombres propios que funcionan como precursores del género en el siglo XIX: Juan M. Balbontín, Maximiliano de Habsburgo e Ignacio Manuel Altamirano. Desde esa raíz germinativa arrancan los practicantes más tempranos del siglo XX, una nómina compuesta por una decena de autores entre los que sobresalen Amado Nervo, Alfonso Reyes y Xavier Villaurrutia. La estética formal se consolida en el medio siglo con aportaciones, entre otros de Octavio Paz y  Salvador Elizondo. Especialmente cercano resulta recordar el legado de escritores españoles en la diáspora, tras el conflicto fratricida de 1936. México fue un incansable espacio de acogida para los republicanos exiliados y su contribución cultural también es palpable en el aforismo, como se vislumbra en las obras de José Bergamín, José Gaos y Enrique Jardiel Poncela, identidades diversas que Hiram Barrios incopora a esta muestra, junto con exiliados de otros espacios geográficos.
  El grueso de la selección corresponde a dos momentos estelares, el fin de siglo y el paréntesis temporal donde trazan sus itinerarios las propuestas para el nuevo milenio, dos etapas en las que el aforismo ya no figura como personaje secundario en el tablero creativo sino como presencia principal que pese a su formulación transitoria aspira a mantenerse, emancipado en su peculiar ontología.
 La reflexión sobre el lugar que ocupa la fórmula expresiva aforística en la cultura mexicana del siglo XX tiene en Lapidario un asiento clásico. En el estudio de Hiram Barrios confluyen la inmersión detallada en el trasfondo histórico, una coral de voces estelares que condensan la producción literaria más valiosa, y las diferentes posiciones semánticas que aborda la práctica paremiológica en su multiplicidad, sean los textos pensamiento lírico, meditaciones, preguntas, aciertos verbales o sentencias. Queda en la obra de Hiram Barrios el latido íntimo del aforismo en el tiempo, la mirada incisiva de un género llamado a superar el carácter efímero y cíclico de cualquier moda. 

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