sábado, 16 de diciembre de 2017

CIUDAD PRIVADA

Contraluz urbano
(Toledo, 2016)
Fotografía de
Hilario Barrero


Ciudad privada

                     
Una vez más regreso a la ciudad de siempre.
Descifro con premura
un largo itinerario de recuerdos,
mientras sube, con ardor renovado,
la hiedra de otros días
desde un lejano sueño hasta la boca.
Pero nada es igual, aunque contemple ileso
el dócil deterioro,
antiguos edificios maquillados de tiempo.

No logro adivinar qué signos, qué paredes
ocultan las hogueras del pasado.
No hay rastros inmutables, no hay indicios
de una felicidad remota en la memoria.
Cuánta mano vacía, cuánta ausencia;
quedaría conforme siquiera vislumbrando
una imprevista huella, algún reflejo.
Se reiteran mis pasos por calles desoladas,
mi soledad se enquista en noche,
suena el reloj de un campanario,
aburrido neón de pupila naranja
vierte sobre mi busca un guiño cómplice
y una difusa luz precede al día.

La llegada del alba desvanece
esa ciudad cuyo nombre  es olvido.

            (De la antología Mapa de ruta, Granada, 2010)


20 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Qué buen haiku, lo suscribo de inmediato; los lugares de la memoria no envejecen, solo cambian de ubicación como si preservaran latidos antiguos, que no se apagan nunca. Un fuerte abrazo y mis mejores deseos navideños.

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    2. A mí también, Sandra, por eso me permito recomendarte un ensayo que abrió la puerta a los tres versos en nuestro país; es de justicia recuperar esa visión que ha hecho de la brevería una herramienta poética de primer orden. Se trata del volumen "El haiku japonés" de Fernando Rodríguez -Izquierdo, sin duda el mejor conocedor de la estrofa en nuestro idioma. Un fuerte abrazo.

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  2. El tiempo transforma los recuerdos, a veces los hace desaparecer pero siempre deja una huella en nosotros que nos hace ser lo que somos.
    Me ha gustado mucho el poema José Luis. Es una delicia leerte.
    Feliz sábado!

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    1. Cuánto agradezco tus palabras, Sandra; tengo un fuerte compromiso diario con el blog - lo sabes de sobra- y me empeño en buscar imágenes y textos afines, que logren la mirada cómplice del lector; no muchas veces se consigue, así que no sabes cuánto valoro tu ánimo firme y tu cercanía. Un fuerte abrazo.

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  3. Bello poema, José Luis, como la hiedra de entonces.

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    1. Gracias querida Marisol, ahí ando, en esas labores reflexivas de la memoria que llenan mis manos con sensaciones de otro tiempo. Un fuerte abrazo y felices fiestas para los dos.

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    1. Muy amable, Stephen, y una suerte pensar que la literatura es un puente para caminar juntos en la amistad y en el afán cultural. Abrazos y feliz jornada.

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    1. Muchas gracias por tu lectura, Romina, y la esperanza de que encuentres sitio y hospitalidad literaria en estos puentes; la literatura es solo un cajón sombrío, cuando no tiene miradas nuevas como la tuya. Abrazos.

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  6. Querido José Luis has rescatado ese poema como el que rescata un recuerdo. Ojalá todos los buenos recuerdos se les pudiera dar vida, como se les vuelve a dar a unos bellos versos al leerlos. Abrazos y feliz domingo.

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    1. Feliz domingo, querida Carmela, soy de los que piensan que el pasado es la verdadera vida y que el ahora solo se vive para que alguna vez pueda habitar la memoria, feliz e inalterable. Siempre es una alegría tu regreso. Un abrazo.

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  7. Me encantó tu ciudad privada.
    Todos tenemos una, pero la tuya es tan poética...

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    1. Querida Tracy, mi ciudad privada siempre tiene un sitio para ti, con té caliente, con limón, con libros; es una manera de darte las gracias por estar siempre.

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  8. El olvido, esa mancha en el centro de los ojoss...

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    1. Un beso grande, Gabriela, por editar con tanto mimo mi poesía; por buscar en esa distancia que nos separa un umbral que deja abierta la casa común. Muy feliz por tu trabajo.

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    2. Tu poesía es en sí un mimo para mi yo lectora. Es un absoluto placer leerte y compartir la belleza y altura de tu trabajo. No hay distancia que separe la palabra cierta y común. Todo milagro es poesía.

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    3. Pues hay que seguir en vela porque la única forma de escribir el poema es hacer de su oquedad palabra necesaria. Un gusto tu mimo literario, poeta.

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